bueno, no es que esté sembrada últimamente. Esta poesía la escribí para alguien hace ya un tiempico, y me he decidido a subírosla aquí. Espero que no le importe a la otra persona...
En ese profundo mar como es la noche,
Donde el peor de los tiburones es el sol,
En el cual los peces brillan,
Te guiñan el ojo y te sonríen.
Donde los barcos son aviones,
Donde las olas son las nubes,
Donde el faro es la luna,
Que a las horas de la noche guía.
Montados en delfines van los deseos,
Para morir en la oscuridad.
Donde los bancos de peces forman galaxias,
Y los pequeños grupos, constelaciones.
Donde mi amor por ti se extiende
Hasta perderse en el infinito.
El día que todos viven,
La noche que todos duermen.
La soledad del pasado,
La compañía del futuro.
Aquella lejanía, a la vez cerca.
Todo al alcance de un recuerdo,
Todo a la escritura de un ‘te quiero’.
martes, 2 de octubre de 2007
sábado, 29 de septiembre de 2007
un escrito en 5minutos...
Bueno, acabo de escribir ésto, y os lo cuelgo para que lo leáis:
“Las yemas de mis dedos se dejaban confundir con el hechizo de tu cabello, tan suave, tan hipnotizante para mis sentidos. Desplacé la mano hasta tu rostro, blanco como la nieve del invierno más gélido, pero cálido como el mejor de los veranos. Tus cejas que aparentan dibujadas por la mano de un artista aún no reconocido como tal. Los ojos, normales en apariencia, reflejan la vida que ya pasó, los buenos momentos que ansían vivir. Tus mejillas se sonrojan por la timidez de tus facciones, dejando ver al mundo que no eres un simple espejismo causado por los deseos de la perfección. La sonrisa que dejas dibujar en tu cara muestra la inocencia que aún invade tu cuerpo. Intento desviar la mirada hacia otro lado, mas me es imposible dejar de mirar lo más perfecto que jamás tendré al alcance de mi vista.
Pasan ya muchos años desde que contemplé aquella imagen, pero aún la conservo en mi mente, la cuido con mi corazón, y doy gracias porque fuera real y compartiera conmigo el resto de mi vida, agotándose por momentos, ya no poco a poco, sino contando atrás desde 5… 4… 3… 2…1…”
“Las yemas de mis dedos se dejaban confundir con el hechizo de tu cabello, tan suave, tan hipnotizante para mis sentidos. Desplacé la mano hasta tu rostro, blanco como la nieve del invierno más gélido, pero cálido como el mejor de los veranos. Tus cejas que aparentan dibujadas por la mano de un artista aún no reconocido como tal. Los ojos, normales en apariencia, reflejan la vida que ya pasó, los buenos momentos que ansían vivir. Tus mejillas se sonrojan por la timidez de tus facciones, dejando ver al mundo que no eres un simple espejismo causado por los deseos de la perfección. La sonrisa que dejas dibujar en tu cara muestra la inocencia que aún invade tu cuerpo. Intento desviar la mirada hacia otro lado, mas me es imposible dejar de mirar lo más perfecto que jamás tendré al alcance de mi vista.
Pasan ya muchos años desde que contemplé aquella imagen, pero aún la conservo en mi mente, la cuido con mi corazón, y doy gracias porque fuera real y compartiera conmigo el resto de mi vida, agotándose por momentos, ya no poco a poco, sino contando atrás desde 5… 4… 3… 2…1…”
domingo, 16 de septiembre de 2007
el tiempo...
qué de tiempo que no escribía yo por aquí... pero es que... las vacaciones, ya se sabe XD Debido a que ha pasado bastante desde mi última entrada, os comento las novedades en mi vida: vuelvo a clase mañana v.v
ya está!!
bueno, aquí os dejo un parrafillo que he escrito sobre el tiempo (toma ya!!), el cómo no lo valoramos lo suficiente... cómo no nos damos cuenta de lo importante que es hasta que ya es tarde...
El tiempo es ese cazador del cual siempre somos objetivo. No lo vemos jamás, pero no logramos olvidarnos de su presencia. Sentimos cómo nos persigue allá donde vamos. Cada vez lo sentimos más cerca, expectante de nuestras acciones, pero no lo vemos. Siempre buscándolo, lo necesitamos, pero no queremos encontrarlo, no queremos verlo. Miramos atrás y ya no está, miramos delante y allí no existe… Encima de nosotros a cada instante y nosotros, ocupados en no verlo, no nos damos cuenta de que nos alcanza. Hasta que un día logra cazarnos, y ya es demasiado tarde para escaparnos, no hay marcha atrás. Antes de que acabe sólo llegamos a arrepentirnos por no haber visto que teníamos tiempo y no lo quisimos aprovechar.
ya está!!
bueno, aquí os dejo un parrafillo que he escrito sobre el tiempo (toma ya!!), el cómo no lo valoramos lo suficiente... cómo no nos damos cuenta de lo importante que es hasta que ya es tarde...
El tiempo es ese cazador del cual siempre somos objetivo. No lo vemos jamás, pero no logramos olvidarnos de su presencia. Sentimos cómo nos persigue allá donde vamos. Cada vez lo sentimos más cerca, expectante de nuestras acciones, pero no lo vemos. Siempre buscándolo, lo necesitamos, pero no queremos encontrarlo, no queremos verlo. Miramos atrás y ya no está, miramos delante y allí no existe… Encima de nosotros a cada instante y nosotros, ocupados en no verlo, no nos damos cuenta de que nos alcanza. Hasta que un día logra cazarnos, y ya es demasiado tarde para escaparnos, no hay marcha atrás. Antes de que acabe sólo llegamos a arrepentirnos por no haber visto que teníamos tiempo y no lo quisimos aprovechar.
martes, 31 de julio de 2007
nos mentimos, les mentimos
bueeeeno, que como ya estoy de vacaciones, pues os cuelgo algo. No va con ninguna experiencia propia, estado de ánimo mío, ni de nadien. Que ya sabéis que me gusta pensar sobre todo y reflexionar v.v
Muchas veces te inventas estar mal para que alguien te diga lo maravilloso que eres. Pero, cuando de verdad estás mal, ¿por qué lo ocultamos?
Nos gusta que nos digan que valemos para lo que queramos, que siempre podremos hacer todo aquello que nos planteemos, que somos muy majos, que somos lo mejor que le ha pasado a fulanito, que esto y que lo otro. Sin embargo, cuando nos sentimos fatal por algo, cuando no vemos una luz tras la puerta, no somos capaces de pronunciar una palabra sobre ello. Nos escondemos en nuestras miserias pensando que se resolverán solas, aun sabiendo que no es así. Dejamos que todo eso se acumule, hasta que, un día, ya no podemos más y explotamos, comenzamos a decir cosas sin sentido, a sentirnos como una mierda, a culpar a gente que no es responsable de nada de lo que nos ocurre. Cuando llega ese punto, no hay marcha atrás. Te empiezas a arrepentir de todo lo que has dicho y hecho, el daño que has causado a la gente que te quiere te comienza a pasar factura. Te sientes peor, y sigues sin contarlo. Se convierte en un círculo vicioso del que no ves que seas capaz de salir.
¿Tan difícil es hablar? Parece en un principio que no, que no lo es, pero si estás mal, hablar sobre lo que te pasa es como saltar hacia el otro lado del precipicio. Te sientes mal, poco animado, y no te sientes merecedor de nada. Crees que no mereces lo que tienes, que no mereces esos amigos que siempre están ahí, ni a tu familia, ni nada. Quieres mandarlo todo lejos, pero sin ello no ves salida.
Debemos darnos cuenta que si alguien nos quiere, no es por nuestro bonito, sino por cómo somos. Alguien que te quiere confía en ti, y espera que tú le respondas. No hay que sentirse mal por estar triste, no hay que pensar en que no merecemos nada. Lo que es obligatorio hacer es pensar en todos los que siempre han estado ahí, apoyándonos, y que esperan que en esos momentos contemos con ellos, como si hubieran nacido sólo para eso. No tenemos que dejar escapar lo poco que tenemos, eso que tanto nos ha costado llegar a tener. La comunicación es la base de todo, ocultar lo que sentimos es sólo algo que no nos traerá bien.
Muchas veces te inventas estar mal para que alguien te diga lo maravilloso que eres. Pero, cuando de verdad estás mal, ¿por qué lo ocultamos?
Nos gusta que nos digan que valemos para lo que queramos, que siempre podremos hacer todo aquello que nos planteemos, que somos muy majos, que somos lo mejor que le ha pasado a fulanito, que esto y que lo otro. Sin embargo, cuando nos sentimos fatal por algo, cuando no vemos una luz tras la puerta, no somos capaces de pronunciar una palabra sobre ello. Nos escondemos en nuestras miserias pensando que se resolverán solas, aun sabiendo que no es así. Dejamos que todo eso se acumule, hasta que, un día, ya no podemos más y explotamos, comenzamos a decir cosas sin sentido, a sentirnos como una mierda, a culpar a gente que no es responsable de nada de lo que nos ocurre. Cuando llega ese punto, no hay marcha atrás. Te empiezas a arrepentir de todo lo que has dicho y hecho, el daño que has causado a la gente que te quiere te comienza a pasar factura. Te sientes peor, y sigues sin contarlo. Se convierte en un círculo vicioso del que no ves que seas capaz de salir.
¿Tan difícil es hablar? Parece en un principio que no, que no lo es, pero si estás mal, hablar sobre lo que te pasa es como saltar hacia el otro lado del precipicio. Te sientes mal, poco animado, y no te sientes merecedor de nada. Crees que no mereces lo que tienes, que no mereces esos amigos que siempre están ahí, ni a tu familia, ni nada. Quieres mandarlo todo lejos, pero sin ello no ves salida.
Debemos darnos cuenta que si alguien nos quiere, no es por nuestro bonito, sino por cómo somos. Alguien que te quiere confía en ti, y espera que tú le respondas. No hay que sentirse mal por estar triste, no hay que pensar en que no merecemos nada. Lo que es obligatorio hacer es pensar en todos los que siempre han estado ahí, apoyándonos, y que esperan que en esos momentos contemos con ellos, como si hubieran nacido sólo para eso. No tenemos que dejar escapar lo poco que tenemos, eso que tanto nos ha costado llegar a tener. La comunicación es la base de todo, ocultar lo que sentimos es sólo algo que no nos traerá bien.
miércoles, 11 de julio de 2007
la recta final...

bueno, a pesar de que me prometí escribir y eso, pues ya sabéis que soy de los pocos pringados que aún quedamos yendo a clase... y encima con exámenes jaja
Como no tengo tiempo para escribiros nada, pues al menos os dejo unas mínimas señales de vida, para que sepáis que sigo viva y eso jaja Y ya que estoy, os informo que en menos de dos semanas, supuestamente, ya debería saber algo de parte del neurólogo... sólo queda que me manden la cita... pero ya sabéis cómo es la sanidad pública en éste nuestro país... EJEM
voy a ver si os puedo poner una fotillo mía que me he sacado hoy. No es nada del otro mundo, pero así véis que aún no se me ha deformado la cara ni nada por el estilo jaja
os quiero mucho a todos!!
jueves, 28 de junio de 2007
una poesía...
bueno, por tampoco tener ésto en sequía, aquí os cuelgo una poesía que escribí en 4ºESO. Al leerla comprobaréis por qué no escribo nunca poesías XD
En la oscuridad eterna de mis pensamientos,
Vagando por la soledad de tus sonrisas,
Pensando en futuros sin presentes definidos,
Me hallaba yo cada día.
¿Por qué me acecha ésta soledad?
¿Por qué sonreír me cuesta tanto?
¿Acaso estoy vacía por dentro?
Preguntas sin respuestas dadas,
Abanicos de lágrimas abrían interrogantes,
Cada día creciendo esa sensación de tristeza.
No necesitabas decir ‘Te quiero’,
Tus silencios hablaban a gritos,
Tus sonrisas trazaban líneas indescifrables,
Mi mente se entretenía con cada suspiro.
Un alivio de monotonía,
Un rayo de luz en mi alma,
Una pequeña puerta hacia algo deseado.
¿Serás tú esa persona?
¿Se dibujarán sonrisas en mí cada día?
Me gustaría comprobarlo, mas no puedo.
Tarde se hizo el tiempo, corta la felicidad.
Un robo infortuíto, un alma sin cuerpo.
Flores y lágrimas bañaron tu entierro,
Ninguna mía, ya que morí al saberlo.
En la oscuridad eterna de mis pensamientos,
Vagando por la soledad de tus sonrisas,
Pensando en futuros sin presentes definidos,
Me hallaba yo cada día.
¿Por qué me acecha ésta soledad?
¿Por qué sonreír me cuesta tanto?
¿Acaso estoy vacía por dentro?
Preguntas sin respuestas dadas,
Abanicos de lágrimas abrían interrogantes,
Cada día creciendo esa sensación de tristeza.
No necesitabas decir ‘Te quiero’,
Tus silencios hablaban a gritos,
Tus sonrisas trazaban líneas indescifrables,
Mi mente se entretenía con cada suspiro.
Un alivio de monotonía,
Un rayo de luz en mi alma,
Una pequeña puerta hacia algo deseado.
¿Serás tú esa persona?
¿Se dibujarán sonrisas en mí cada día?
Me gustaría comprobarlo, mas no puedo.
Tarde se hizo el tiempo, corta la felicidad.
Un robo infortuíto, un alma sin cuerpo.
Flores y lágrimas bañaron tu entierro,
Ninguna mía, ya que morí al saberlo.
sábado, 2 de junio de 2007
sin zapatos, sin nada
Se quitó los zapatos para andar descalza sobre aquellas nubes. Caminó hasta alcanzar un océano seco, sin agua, así que se desnudó para cruzarlo a nado. Llegada a la otra orilla, toda magullada, se encontró con una montaña bien alta cuya cima debía alcanzar, así que se quitó las alas y empezó a escalar. Una vez arriba, el salto era considerable, por lo que se quitó las piernas y saltó sin impulso hacia el otro lado. Allí debía atravesar un río de lava sujetándose de una cuerda, por lo que se desprendió de sus brazos hasta llegar al otro extremo. Sin medios para moverse, se empeñó en continuar en su camino, quería llegar a su destino. Como pudo se desplazó, y al fin, toda magullada, llegó donde se propuso en un principio. No había nadie esperándola, tan sólo un amanecer. Vio el sol nacer por primera vez, le sonrió, y allí murió, feliz por haber logrado una sonrisa del ser más maravilloso del que el universo dispone.
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